Los cálculos renales son unas masas sólidas compuestas de pequeños cristales que se forman en los riñones. Su principal causa es no tomar suficiente líquido. En este texto podrás descubrir cómo eliminar cálculos renales y cuáles son los tratamientos más efectivos.
Lo básico sobre los cálculos renales
Los cálculos o piedras renales, como también se les conoce, pueden tener diferentes tamaños y estar ubicados en varios lugares de las vías urinarias, lo que hace que los tratamientos sean diferentes dependiendo del caso.
El 10 % de la población puede sufrir de cálculos en algún momento de su vida, siendo más frecuente en los hombres que en las mujeres, aproximadamente en una proporción de 2 a 1.
Tipos de cálculos renales
- Cálculos de calcio: son los más comunes. El calcio puede combinarse con otras sustancias como el oxalato, el fósforo o carbonato, para formar el cálculo. Afectan mayormente a hombres entre 20 y 30 años.
- Cálculos de cistina: se forman en personas con cistinuria, una afección poco frecuente en la cual se forman cálculos cuando dos moléculas de cistina están unidas. La cistinuria es hereditaria.
- Cálculos de estruvita: pueden crecer mucho y obstruir el riñón, los uréteres o la vejiga, y aparecen en personas con infecciones de orina constantes.
- Cálculos de ácido úrico: se pueden presentar con gota o la quimioterapia y son más comunes en hombres.
Síntomas de los cálculos renales
Los cálculos suelen no causar síntomas hasta que comienzan a desplazarse del riñón o pasan a los uréteres. En esos momentos puedes sentir:
- Dolor punzante en los costados y la espalda.
- Dolor que se propaga hacia la parte baja del abdomen.
- Dolor que viene en oleadas y cuya intensidad fluctúa.
- Dolor o sensación de ardor al orinar.
- Orina turbia o con olor desagradable.
- Necesidad constante de orinar, u orinar en pequeñas cantidades.
- Náuseas y vómitos.
- Fiebre y escalofríos, lo que indicará una infección.
- Pide una cita con tu médico si tienes alguno o varios de estos síntomas.