Limpiar el horno es sin duda una de las tareas más tediosas que podemos tener. Las salpicaduras que se producen al cocinar los alimentos ensucian mucho las paredes de este electrodoméstico. Aunque las cocinas actuales están preparadas para facilitar esta ardua tarea, lo cierto es que la grasa acaba acumulándose por todas partes.
Por desgracia, la limpieza del horno acaba posponiéndose y acabamos descuidándola por completo. La grasa y las manchas de comida siguen acumulándose.
Cómo limpiar el horno muy fácilmente.
Si queremos seguir preparando platos asados en nuestro horno, tendremos que buscar una alternativa que nos permita limpiarlo más fácilmente. Por eso te contamos a continuación, 3 de los mejores trucos secretos para dejarlo impoluto y sin ningún esfuerzo.
Utiliza pastillas o cápsulas de lavavajillas para limpiar el horno
Al estar las cápsulas de lavavajillas muy concentradas, serán ideales para limpiar nuestro horno a fondo y dejarlo impoluto, sin una gota de grasa y desinfectado. Para aprovechar su mágico poder desengrasante, tan solo tendrás que precalentar el horno a 100ºC. Mientras tanto, introduciremos la cápsula o pastilla de lavavajillas en una bandeja pequeña del horno y verteremos agua templada por encima hasta cubrirla.
Una vez que el horno se haya calentado a la temperatura deseada, lo apagaremos y meteremos la bandeja que contiene la cápsula de lavavajillas. Dejaremos el horno cerrado y lo dejaremos funcionar durante 1 hora aproximadamente.
El alto poder desengrasante de la pastilla se extenderá rápidamente a través de las gotitas de vapor que desprenderá el producto al desintegrarse. Esto hará que se desprenda toda la grasa acumulada, después solo tendrás que pasarle un paño húmedo para retirar la grasa, secar el horno y terminar de limpiar.
Las pastillas de lavavajillas están diseñadas para acabar con la suciedad a altas temperaturas, por eso no es de extrañar que funcione tan eficazmente a la hora de limpiar el horno. ¡Lo deja impecable!
Usa sal para limpiar el horno a fondo
Podrás limpiar el horno sin esfuerzo, utilizando productos naturales que solemos tener en casa, como la sal fina.