El crecimiento y desarrollo de los niños es un proceso natural, pero termina generando muchas dudas en los padres en determinadas fases. A veces nos topamos con pequeños problemas como el olor de axilas infantil, que pueden parecer inofensivos y de poca importancia, pero que es bueno atenderlos para no generar problemas mayores en el futuro.
A medida que el niño se acerca a la pubertad, es normal que algunas señales empiecen a aparecer antes. Este tipo de etapas no empiezan ni terminan de la noche a la mañana, sino que se producen gradualmente1. Uno de estos signos puede ser el desarrollo de glándulas sudoríparas2, que producen sudor y provocan mal olor tanto en las axilas como en otras partes del cuerpo. Dicho esto, también es importante señalar que el olor axilar en niños no es normal, ya que estas glándulas aún no están bien desarrolladas.