Cuando la presión arterial aumenta, la sangre incrementa su presión sobre las paredes de las arterias. Este fenómeno normal cuando realizamos un esfuerzo o vivimos una situación emocional, se convierte en peligroso, cuando se hace crónico.
En efecto, la hipertensión, si bien no es una enfermedad propiamente dicha, es un factor de riesgo importante y que genera problemas graves de salud: insuficiencia cardíaca, infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, entre otras.
La hipertensión es discreta y silenciosa y no da signos visibles, sino que la descubrimos durante un control de rutina. Es por eso que medir la presión arterial a menudo, es sumamente importante.
Si las causas de la hipertensión no están del todo establecidas, sabemos que los hábitos de vida y en especial la alimentación, pueden claramente pesar en la balanza. Para reducir la hipertensión, ciertos alimentos pueden ayudar si se consumen dentro de un régimen adaptado y controlado por un médico.
Privilegia una alimentación sana compuesta por carnes magras, pescado, frutas y verduras y no olvides incorporar algo de actividad física. ¡Esto es muy importante!