Cuando un árbol milenario es bautizado por la sabiduría popular como “árbol de la vida”, “árbol milagroso” o “el mejor amigo de las Madres”, es porque a lo largo de los años supo dar prueba de su eficacia a la hora de curar muchas enfermedades.
Este es el caso de la Moringa, un árbol originario de Asia, muy presente en la medicina natural y en la medicina Ayúrveda de la India con una combinación única de vitaminas.
Todos estos beneficios los podemos obtener de casi todo el árbol: frutos, semillas, hojas y raíces.
Para establecer una idea más clara en cuanto a sus valores nutricionales, vamos a realizar una comparación de las cantidades de vitaminas y minerales que aportan 100 gramos de moringa en relación a otros alimentos:
Las hojas de moringa contienen:
- 24 veces más hierro que las espinacas
- 16 veces más calcio que la leche
- 10 veces más vitamina A que las zanahorias
- 12 veces más vitamina C que las naranjas
- 3 veces más potasio que las bananas
Asimismo, contienen altas dosis de proteínas y cerca de 50 antioxidantes que superan a los arándanos, importantes aliados para proteger al organismo de los radicales libres.