El laurel es una planta muy utilizada en la culinaria para darle sabor y aroma a los platillos, que además sirve en la medicina tradicional para ayudar en el tratamiento de problemas digestivos e infecciones, controlar la diabetes, mejorar el estrés y prevenir el desarrollo de tumores y enfermedades cardiovasculares.

La parte que normalmente se utiliza del laurel son sus hojas frescas o deshidratadas, de las cuales se extraen sustancias como taninos, flavonoides, alcaloides, linalol y eugenol, con propiedades medicinales antiinflamatorias, antioxidantes, digestivas y antireumáticas.

Las hojas de laurel pueden comprarse en prácticamente todos los mercados y en tiendas de productos naturales y su uso medicinal debe estar siempre orientado por un médico u otro profesional con experiencia con el uso de plantas medicinales.

Para qué sirve

Las hojas de laurel sirven para:

1. Combatir microorganismos

Los aceites concentrados de las hojas del laurel tienen acción antimicrobiana, actuando contra algunas bacterias Gram positivas (Staphylococcus aureus, Enterococcus hirae) y Gram negativas (Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa), causantes de infecciones en la piel, el tubo digestivo y de las vías urinarias, por ejemplo.

Además de eso, el extracto de las hojas del laurel tiene acción antifúngica contra las especies de hongos (Penicilium digitatum y Alternaria sp).

2. Controlar la diabetes tipo 2 

En un estudio científico se ha demostrado que las hojas de laurel mejoran la función de la insulina, hormona que se encarga de que la glucosa ingrese a todas las células del cuerpo para aportar energía, regulando el azúcar en sangre, siendo importante para ayudar a prevenir y a controlar la diabetes. 

En ese estudio, fue analizado un grupo de personadas con diabetes tipo 2 y se les dio para que consumieran cápsulas concentradas de hojas de laurel, cuyo resultaron mostraron descensos importantes de la glucosa sanguínea después de los 30 días [1].

3. Fortalecer el sistema inmunológico

Diversos estudios científicos han demostrado que el extracto de hoja de laurel puede reducir la inflamación y modular la actividad del sistema inmunitario, ayudando así a mantener el cuerpo más protegido frente a infecciones y enfermedades.

Además, el consumo de laurel favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, como Bifidobacteria y Lactobacillus, lo que contribuye a una mejor salud intestinal. Esto es importante porque el intestino juega un papel fundamental en la inmunidad, ya que gran parte de las células defensivas del organismo se encuentran en esa zona.

Por último, el laurel también contiene compuestos activos con efectos antioxidantes y antimicrobianos, lo que ayuda a proteger las células del daño causado por los radicales libres y a combatir agentes infecciosos. Estas propiedades hacen que el laurel sea un aliado natural para el bienestar general y el funcionamiento adecuado del sistema inmunológico.

4. Disminuir el colesterol

Los extractos de las hojas secas de laurel contienen aceites esenciales, como el cineol, y polifenoles con actividad antioxidante, que ayudan a regular el colesterol sanguíneo.

Estos compuestos contribuyen a disminuir el colesterol "malo" (LDL) y los triglicéridos, al tiempo que aumentan el colesterol "bueno" (HDL), lo que resulta muy beneficioso para prevenir problemas cardiovasculares, como la aterosclerosis, el infarto de miocardio o el derrame cerebral.

5. Aliviar problemas gastrointestinales

Las hojas de laurel, por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antiespasmódicas, pueden ayudar en el tratamiento de diversos trastornos digestivos, como las úlceras, y aliviar los cólicos gástricos e intestinales.

Además, al contener taninos, tienen una marcada acción astringente, resultando útiles en casos de diarrea.

Por otra parte, los compuestos activos de las hojas de laurel estimulan el aumento del volumen del fluido gástrico, incrementando la secreción de enzimas y mucus gástrico, lo que favorece la digestión y ejerce un efecto protector frente a lesiones gástricas provocadas por el consumo de sustancias que pueden dañar la mucosa gastrointestinal, como el alcohol y algunos medicamentos.

6. Ayudar a aliviar el dolor

El laurel tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan aliviar dolores reumáticos e inflamaciones osteoarticulares, artritis, esguinces y hematomas, siendo utilizado en la forma de té o aceite para aplicar vía tópica. 

7. Prevenir tumores

El aceite esencial de laurel y algunas de sus sustancias activas con actividad antioxidante y anticancerígena, como las lactonas sesquiterpénicas y compuestos polifenólicos, han demostrado ejercer acción contra tumores, evitando el crecimiento de diferentes células tumorales humanas, como las células del melanoma, las leucémicas y las que forman parte del adenocarcinoma renal. 

8. Aliviar problemas respiratorios

Las hojas de laurel tienen un efecto expectorante y tienen la capacidad de eliminar el exceso de flema y mucosidad alojada en las vías respiratorias, por lo que alivia la congestión de las vías nasales.

Esto ayuda a promover un pasaje respiratorio más libre y sin obstrucciones, siendo indicado en los casos de tos, resfriados, gripe y bronquitis.

Además de eso, por tener actividad antibacteriana y antiséptica, también es útil para eliminar cualquier bacteria o virus que pueda causar infecciones en el sistema respiratorio, previniendo así la aparición de estas enfermedades y dolencias.

8. Prevenir cálculos renales

Un estudio logró confirmar que el extracto de laurel, en combinación con otras hierbas medicinales tradicionales, podría ayudar a prevenir los cálculos renales, al reducir los niveles de ureasa en el organismo.

Esta enzima, cuando se encuentra desequilibrada, puede favorecer la formación de cálculos renales e incluso causar trastornos gástricos. Sin embargo, se requieren más estudios para confirmar plenamente este beneficio. [2].

9. Mejorar la capacidad cognitiva 

Esta planta tiene propiedades antioxidantes que podrían mejorar la memoria y al mismo tiempo, disminuir eficazmente otros problemas cognitivos que pueden ir apareciendo con la edad, incluyendo algunas enfermedades neurodegenerativas, como el Mal de Parkinson, por ejemplo.

10. Promover la relajación

Las hojas de laurel contiene sustancias como el linalol y el cineol que liberan aceites esenciales que ayudan a relajar el sistema nervioso central, reduciendo el estrés y la ansiedad, especialmente cuando es utilizado en la forma de aromaterapia.

Propiedades del laurel

Las hojas de laurel y por consecuencia el té, contienen proteínas, azúcares libres, ácidos orgánicos, PUFA, vitaminas, así como cobre, potasio, calcio, magnesio, zinc, hierro, selenio y manganeso, además de tocoferoles, polifenoles, flavonoides y aceites esenciales.

Es por esto, que las hojas de laurel proporcionan propiedades antimicrobianas, antioxidantes, citotóxicas, digestivas, inmunomoduladoras, antibacterianas, analgésicas, antiinflamatorias, antifúngicas, antireumáticas.

Vea con la nutricionista Tatiana Zanin cómo aprovechar los beneficios de las hojas de laurel en el día a día, en el video a continuación:

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